La oportunidad forestal de Chile, febrero 2017

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EN CUANTO EL HUMO NOS DEJE VER EL BOSQUE…

Un modelo para reencontrarnos con nuestra vocación forestal

El fuego aún no se apaga, pero ya asoma la magnitud del desastre: bosques quemados; familias sin casa. Miles de hectáreas de suelo que serán lavadas con las primeras lluvias, y llenarán esteros y ríos de cenizas. La incertidumbre nos hace distraemos con acusaciones y conspiraciones que nos hacen mucho daño. Qué mejoran?

Aplaudimos a bomberos, brigadistas y voluntarios que le siguen dando la pelea al fuego. Héroes!Cuando ustedes terminen, otros debemos dar la pelea para que esos suelos -y otros en erosión- se vuelvan a cubrir de bosque. El Estado tiene que generar incentivos; las empresas tienen que comprometerse; y todos tenemos que ayudar a convertir este desastre en una gran oportunidad ambiental y social: reencontrarnos con nuestra vocación forestal.

En busca de esta oportunidad hemos hablado con harta gente; chilenos preocupados: amigos; agricultores; ejecutivos; dirigentes Mapuche. Hay un punto de encuentro: la tierra quemada y la que se erosiona se debe volver a cubrir de bosque, no de “grandes plantaciones de puros árboles exóticos apretujados”.

Proponemos que pinos y eucaliptus crezcan con corredores y parches de árboles nativos y promuevan la participación de las comunidades. Así, las plantaciones contarán con licencia social y podrán ser bosque.

El Gobierno estudia renovar el DL 701. Proponemos una alternativa:

  1. El Gobierno debe promulgar en 60 días un Decreto de Incentivo a la Reforestación de Áreas Quemadas y en Erosión (DIRAE). Este decreto, de emergencia, podrá luego “inspirar” un “DL 702”.
  2. El incentivo cubrirá el 80% de los costos de reforestación. Este incentivo puede ser percibido por personas, empresas o fundaciones, si reforesta en terreno propio o ajeno, público o privado.
  3. El incentivo cubrirá el 100% de los costos de reforestación cuando > 75% de la mano de obra vive en un radio de 10 kilómetros o se trata de operarios Mapuche.
  4. El incentivo cubrirá el 150% de los costos de reforestación si el nuevo bosque se materializa como un joint venture (>20%) entre el reforestador y/o vecinos y/o el propietario de la tierra.
  5. Quienes se acogen a este beneficio, deben demostrar que la reforestación cumple con cuatro condiciones:
    1. Todas las quebradas, humedales y sitios de significación cultural son plantados con especies nativas, hasta una distancia de 30 mts. Se protege y se recuperan las fuentes de agua y de cultura.
    2. Al menos el 20% de la superficie total reforestada es con especies nativas (incluyendo las quebradas y humedales). Se mejora la capacidad de este nuevo bosque de resistir incendios y recrear valores socioambientales que sean apreciados por la comunidad.
    3. El propietario y los vecinos inmediatos se reúnen al menos en 2 ocasiones a conocer los detalles de las actividades de reforestación. El propietario autoriza por escrito estas actividades.
    4. Se presenta un plan de manejo forestal que, además de los contenidos de los planes actuales, describe en detalle la forma en que se cumple con las condiciones i., ii. y iii. Este plan es publicado en la www.
  6. Un 15% de los impuestos que el Estado colecte por las operaciones y futura cosecha de estas nuevas áreas reforestadas serán devengados en beneficio de un fondo para el desarrollo comunal y la adquisición y puesta en valor de tierras y aguas para población Mapuche de la comuna.

¿Y si el Gobierno no muestra interés en promulgar un decreto en esta línea?

Probablemente los ejecutivos de las empresas forestales ya perciben que, mas allá de los árboles, el fuego ha arrasado con una forma de operar que “no va mas”. Ya no son solo ambientalistas y comuneros Mapuche los que los critican; ahora también son sus hijos adolecentes y los amigos del lago.

Las empresas deben adoptar este modelo (con los ajustes necesarios) y ponerse a reforestar mañana mismo -con o sin decreto de incentivos-. La comunidad los aplaudirá; este nuevo bosque contará con licencia social.

Los incendios han generado una oportunidad formidable a Chile de reencontrarse con su vocación forestal. Está en las empresas aprovechar o no esta oportunidad.

Juan Pablo Cerda (Ingeniero Forestal, M.Sc UBC) / Chris Hermansen (Matemático)
Socios Fundadores TECO Group